La selección española de aguas abiertas ha iniciado su participación en la Copa del Mundo con la primera etapa en Egipto, previa a la etapa que se disputará los días 25 y 26 de abril en Ibiza. Tras esta primera toma de contacto, el seleccionador nacional, Xavi Casademont, ha realizado un balance del rendimiento de los deportistas y ha detallado los objetivos para la temporada.
El equipo nacional ha fijado como prioridad su participación en la mayoría de las pruebas de la Copa del Mundo, con el claro objetivo de posicionarse en los puestos de cabeza y consolidar su competitividad de cara al Mundial de Singapur. “Queremos estar entre los mejores del mundo y trasladar ese nivel al Mundial”, ha señalado Casademont.
Equipo femenino en auge
En el apartado femenino, el entrenador ha destacado la progresión de María de Valdés, quien, tras un período de descanso prolongado después de los Juegos Olímpicos, ha logrado mejorar su posición en la clasificación, pasando del puesto veinte en Neom al duodécimo en Egipto. Asimismo, Ángela Martínez se encuentra en el top cinco, cumpliendo con las expectativas del equipo técnico. Por su parte, Paula Otero continúa ganando experiencia en la modalidad de aguas abiertas, con un desempeño prometedor pese a los ajustes estratégicos que aún debe perfeccionar.
Estas nadadoras enfrentan el desafío de combinar competiciones de piscina y pruebas en mar abierto, una estrategia clave para potenciar su rendimiento en ambas disciplinas. Casademont ha subrayado la importancia de la recuperación en los nadadores de fondo, comparando el desgaste físico de un 10K en aguas abiertas con una maratón. En este sentido, el equipo realiza un seguimiento constante del estado físico de los deportistas para optimizar la carga de entrenamiento en función de sus necesidades individuales.

Un equipo masculino joven con proyección
En la categoría masculina, el equipo cuenta con nadadores en plena fase de desarrollo. Entre ellos, Mateo García ha sido señalado por su gran capacidad de adaptación y asimilación de instrucciones técnicas. Se espera que, con la experiencia adquirida en competiciones internacionales, sus resultados continúen mejorando progresivamente.
Gestión de la presión y entrenamiento mental
El técnico ha reconocido la presión que supone la Copa del Mundo, especialmente con la próxima prueba en Ibiza, que además de disputarse en casa, será clasificatoria para el Mundial. “La gestión mental es fundamental en el alto rendimiento, ya que el nivel de exigencia es muy alto y la presión externa puede ser determinante”, ha explicado.
Por último, Casademont ha señalado que el principal margen de mejora del equipo radica en lo que denomina “entrenamiento invisible”, que abarca aspectos como la recuperación, la nutrición y el descanso. “En cuanto a trabajo y entrenamiento, estamos al nivel de cualquier país puntero. Nos falta mejorar en todo lo externo”, ha concluido.
Con una temporada repleta de retos, la selección de aguas abiertas continúa su preparación con la mirada puesta en la élite mundial y en lograr un gran desempeño tanto en la Copa del Mundo como en el Mundial de Singapur.
