- Casi un 40 % de las personas realizan actividad física regular en su tiempo libre, mostrando un notable incremento respecto al 26,5 % de 2020
- Una de las estrategias que más aceptación está teniendo es la posibilidad de entrenar en distintos centros según la ubicación del usuario
- Modelos como el de Brooklyn Fitboxing rompen con la rigidez tradicional de los gimnasios y fortalecen el compromiso con una comunidad dinámica y activa
El calor, los horarios irregulares y los viajes solían ser excusas frecuentes para dejar de hacer ejercicio en verano. Sin embargo, en los últimos años, esta tendencia ha cambiado. El perfil del usuario de gimnasio ha evolucionado: ya no se trata solo de ponerse en forma, sino de incorporar el deporte como parte integral de su estilo de vida durante todo el año. Así lo reflejan los datos del INE, que indican que casi un 40 % de las personas de 16 años o más realizan actividad física regular en su tiempo libre, frente al 26,5 % registrado en la Encuesta Europea de Salud de 2020.
Esta transformación ha obligado a los centros deportivos a adaptarse a un nuevo escenario, en el que la flexibilidad, la accesibilidad y la personalización se han convertido en claves para mantener la fidelidad de los usuarios, incluso durante los meses estivales.
En este contexto, una de las estrategias que más aceptación está teniendo es la posibilidad de entrenar en distintos centros según la ubicación del usuario. Esta tendencia no solo responde a una demanda práctica —seguir entrenando mientras estás fuera— sino a un cambio más profundo en los hábitos y expectativas de los usuarios.

Fidelización y bienestar más allá de las instalaciones:
La digitalización, las apps de entrenamiento y la creciente conciencia sobre la salud han eliminado muchas de las barreras tradicionales que frenaban la práctica deportiva en verano. A este cambio se suma una diversificación cada vez mayor de las actividades físicas: entrenamientos más cortos, formatos exprés, sesiones al aire libre y programas diseñados para adaptarse a distintos niveles y objetivos.
En paralelo, las marcas deportivas apuestan por modelos híbridos que combinan sesiones presenciales con rutinas online o clases virtuales, facilitando así la continuidad del ejercicio incluso cuando no se dispone de un centro físico cercano. El deporte se convierte, literalmente, en un compañero que viaja contigo.
En este contexto, Brooklyn Fitboxing destaca como una de las cadenas internacionales líderes, ofreciendo sesiones de 47 minutos que integran cardio, fuerza, coordinación y música, sin contacto físico. Este formato permite un entrenamiento completo, dinámico y accesible para todas las edades y niveles físicos. Además, sus espacios están diseñados para maximizar la ventilación y el confort, reduciendo significativamente el riesgo de sobrecalentamiento o deshidratación.
Gracias a esta estructura, permite a sus fitboxers entrenar en cualquiera de sus centros, independientemente de cuál sea su sede habitual. Así, un usuario residente en Madrid o Barcelona puede mantener su rutina sin interrupciones durante sus vacaciones en destinos como Bilbao, Cádiz, Valencia o Málaga.
Según Jesús Blanco, Master Trainer de la compañía, “ofrecer a nuestros usuarios la posibilidad de entrenar en cualquier centro de la red durante todo el año, sin importar dónde se encuentren, es un ejemplo claro de cómo la tecnología puede eliminar barreras y mantener la motivación y el bienestar constante”.
Deporte y bienestar, sin interrupciones:
Todos estos modelos de entrenamiento rompen con la rigidez tradicional de los gimnasios y refuerza el compromiso con una comunidad activa, motivada y en constante movimiento. Además, el uso de la tecnología —con puntuaciones personalizadas, seguimiento del rendimiento y retos semanales— ayuda a mantener la constancia, incluso en meses donde el entorno invita a desconectar.
El éxito de este tipo de iniciativas demuestra que la fidelización del usuario ya no pasa únicamente por las instalaciones o el equipamiento, sino por ofrecer experiencias coherentes con su estilo de vida. Poder entrenar en vacaciones no es solo una ventaja logística: es una forma de mantener el bienestar físico y mental durante todo el año, sin desconexiones forzadas ni pérdida de motivación.
En un momento donde el cuidado personal y la salud ocupan un lugar central en la vida de muchas personas, propuestas como la de Brooklyn Fitboxing refuerzan la idea de que el verano no debe ser un paréntesis, sino una oportunidad para seguir avanzando: golpe a golpe.
Sobre Brooklyn Fitboxing:
Brooklyn Fitboxing es una compañía española que nació en 2014 con un solo centro en Madrid. En la actualidad cuenta con más de 240 centros en ocho países.
La compañía ha conseguido instaurar una nueva modalidad deportiva por todo el mundo, en el que se alternan rounds de boxeo y kickboxing, sin contacto, con ejercicios de fuerza dirigidos por entrenadores certificados. En sesiones grupales, con el fin de generar sentimiento de comunidad, los entrenamientos se realizan al ritmo de la música producida por y para la propia cadena de gimnasios.