Convertirse en madre supone una transformación profunda en todos los aspectos de la vida.
Cambian las rutinas, las prioridades y la forma en la que gestionamos nuestro tiempo. Sin embargo, la maternidad no tiene por qué significar renunciar a aquello que nos apasiona.
Es habitual escuchar frases como: «Cuando nazca el bebé, olvídate de correr». Sin embargo, quienes afirman esto suelen desconocer la realidad de muchas mujeres que, tras convertirse en madres, continúan disfrutando del running y encontrando en él un espacio para cuidarse física y mentalmente.
Es cierto que, si antes ya resultaba complicado encontrar tiempo para entrenar entre el trabajo y las responsabilidades diarias, la llegada de un bebé añade nuevos retos. Pero recuerda: que sea más difícil no significa que sea imposible.

A continuación, repasamos algunas claves para retomar el running después del embarazo de forma segura y saludable.
🔹¿Cuándo es el mejor momento para volver a correr?
La respuesta solo puede darla un profesional sanitario. Cada embarazo, cada parto y cada recuperación son diferentes, por lo que es fundamental seguir las recomendaciones médicas antes de retomar cualquier actividad de impacto.
El momento adecuado dependerá de numerosos factores, entre ellos si el parto fue vaginal o por cesárea, la evolución del posparto y el estado físico general de la madre. Intentar acelerar el proceso puede ser contraproducente y aumentar el riesgo de lesiones o complicaciones.
Es importante recordar que cada cuerpo responde de manera distinta al embarazo y al parto. Por ello, la recuperación debe adaptarse a las circunstancias individuales de cada mujer.

🔹Fortalece tu cuerpo antes de volver:
Antes de retomar los entrenamientos, conviene preparar el cuerpo adecuadamente. El trabajo de fuerza es un pilar fundamental para cualquier corredor, ya que contribuye a prevenir lesiones y mejora el rendimiento deportivo.
Después del embarazo, su importancia es aún mayor. El fortalecimiento del suelo pélvico debe ocupar un lugar prioritario durante la recuperación.
Trabajarlo desde las primeras etapas del posparto, siempre siguiendo las indicaciones de los profesionales, ayuda a recuperar la capacidad de contracción del periné, mejorar el control corporal y reeducar la respiración.
Progresivamente, se pueden incorporar ejercicios específicos para la musculatura abdominal, glúteos y zona lumbar,creando una base sólida antes de volver a realizar actividades de impacto como correr.
Ante cualquier duda sobre los ejercicios más adecuados para tu situación, consulta siempre con tu médico o fisioterapeuta especializado en suelo pélvico.
🔹Escucha las señales de tu cuerpo.
La vuelta al ejercicio debe realizarse de forma gradual y prestando atención a las sensaciones corporales.
Síntomas como la sensación de pesadez en la pelvis, pérdidas de orina, dolor persistente o molestias abdominales no deben normalizarse ni ignorarse. Estas señales pueden indicar que el cuerpo todavía necesita más tiempo de recuperación o trabajo específico antes de aumentar la carga de entrenamiento.
Escuchar al cuerpo y respetar sus tiempos es una de las mejores estrategias para volver a correr con seguridad.
🔹El impacto de la lactancia:
La recuperación posparto no depende únicamente de las consecuencias físicas del parto.
La lactancia también influye de manera significativa en el organismo y en la práctica deportiva.
Durante esta etapa es frecuente experimentar un mayor nivel de cansancio, cambios hormonales y alteraciones en el descanso. Además, el cuerpo necesita una cantidad extra de energía para producir leche, lo que incrementa las demandas nutricionales diarias.

Por este motivo, resulta fundamental mantener una alimentación equilibrada, una correcta hidratación y adaptar la carga de entrenamiento a las circunstancias de cada momento.
Durante los primeros meses de vida del bebé, la falta de sueño suele ser uno de los principales desafíos. Esta situación puede afectar tanto a la recuperación muscular como al rendimiento físico, por lo que conviene ajustar las expectativas y priorizar el descanso cuando sea necesario.
🔹Organización y planificación: las grandes aliadas.
Una de las principales preocupaciones de las madres corredoras es cómo encontrar tiempo para seguir entrenando en una etapa en la que las rutinas cambian por completo.
No es sencillo, pero sí posible. Gran parte del éxito depende de la capacidad de organización y de la red de apoyo disponible.
La planificación juega un papel fundamental. Reservar un espacio concreto para correr e integrarlo en la agenda como cualquier otra actividad importante puede marcar la diferencia.

Muchas mujeres encuentran más fácil entrenar a primera hora de la mañana, antes de que aparezcan los imprevistos propios del día.
Sin embargo, también debemos evitar la culpabilidad. Habrá días en los que el descanso sea más necesario que el entrenamiento, y eso también forma parte del proceso.
El objetivo no debe ser alcanzar la perfección, sino encontrar un equilibrio sostenible entre el cuidado personal, la maternidad y el resto de responsabilidades.
En este sentido, la red de apoyo resulta esencial. Contar con personas que puedan ayudar con el cuidado del bebé durante un rato facilita la práctica deportiva, pero también es importante rodearse de personas que comprendan la necesidad de dedicar tiempo al autocuidado sin generar sentimientos de culpa.
🔹Beneficios del running después de la maternidad:
Retomar el running tras el embarazo puede aportar numerosos beneficios físicos y emocionales:
🔹Contribuye a mejorar la salud mental y a reducir los niveles de estrés y ansiedad.
🔹 Favorece el fortalecimiento muscular y la salud ósea.
🔹Ayuda a recuperar progresivamente la condición física.
🔹 Facilita el control del peso corporal dentro de un estilo de vida saludable.
🔹 Proporciona un espacio personal de desconexión y bienestar.
🔹Volver a encontrarse
Encontrarse a una misma mientras se cuida de un hijo —o de varios— no siempre es sencillo. En ese proceso, el running puede convertirse en mucho más que una actividad física: puede ser un momento propio, una vía de escape y una herramienta para reconectar con la mujer que existe más allá de la maternidad.
Por encima de todo, conviene recordar que la recuperación requiere paciencia. Seguir las recomendaciones médicas, respetar los tiempos del cuerpo y avanzar paso a paso son las mejores garantías para disfrutar nuevamente de las carreras.
Porque sí, es muy probable que vuelvas a correr. Y quizás descubras que la maternidad no solo no te ha frenado, sino que te ha convertido en una persona aún más fuerte.
Carmen Benítez
@runningcar17
