Una Mamá de Guinness

Intro: Alex González

Protagonista : Bea Morillo

Hace pocos días salto la noticia de que una corredora española había batido un récord Guinness, enseguida me puse a investigarlo y tuve la suerte de contactar con la protagonista.

Viendo como contaba su historia no podía dejar pasar la ocasión de que la conocierias más. Escuchando como narraba su hazaña yo no podría reflejar toda la pasión que ella transmitía. Lo que lo que vais a leer a continuación es lo que siente por el atletismo y veréis el amor de una madre entregada a sus dos hijos. Os recomiendo que llegueis hasta el final pues su hazaña es digna de leer hasta el último punto…. Muchas gracias Bea y nuestra más sincera enhorabuena por tu récord.

“Mi nombre es Beatriz Morillo Carreño, tengo 36 años y soy mamá de dos niños, Valeria (4 años) y Gabriel (2 años).”

Trabajo como maestra de E. Física en un cole, escribo en algún que otro rato libre (y así a ratitos en dos años conseguí publicar mi primera novela infantil: “Tom Crystal y la Tercera Dimensión) y a lo que nunca renuncio es a hacer el deporte que más amo: ATLETISMO.

En los tiempos que corren, en los que ya es difícil conciliar la vida laboral con la familiar, ser mamá trabajadora y deportista, sin tener que renunciar a pasar tiempo con tus hijos, no es tarea fácil…Fue por este motivo que decidí iniciarme en la aventura de correr con mis hijos.

Cuando nació mi hija mayor Valeria mi vida dio un giro total. Acostumbrada a estar centrada en mis aficiones, entrenamientos, rutinas…De repente te encuentras con que hay un ser pequeñito que se convierte en el centro de tu existencia… Yo lo supe desde el momento en que pusieron a Valeria encima de mi pecho nada más nacer y ella abrió sus ojitos para mirarme; y tengo que decir que todavía no he vivido nada con tanta felicidad como conocerla a ella y a su hermano Gabriel en el día que llegaron a este mundo.

Pasa un día, una semana, un mes… Y de pronto te ves sujeta a horarios dando lactancia a demanda, cambiando pañales a todas horas, durmiendo a horas inesperadas y no descansando por las noches…En fin, ¡una locura! Pero que os voy a contar que una madre no sepa… El caso es que después de varios meses inmersa en una nueva vida y de muchos paseos con Valeria por el carril peatonal anexo al carril bici, mi cuerpo me pedía empezar a hacer algo más: Necesitaba reencontrarme de nuevo con el deporte del que me enamoré perdidamente hace 18 años ya…Pero no quería separarme de mi pequeña para ir a entrenar…

Primero fueron mis padres los que me animaban a salir a correr mientras ellos paseaban con Valeria en su cuco por la misma ruta que yo tomaba para rodar; y si me tocaba bajar a la pista para hacer algo más específico, allí estaban los abuelos con Valeria en la grada viendo cómo mamá entrenaba para intentar volver a correr como lo había hecho años antes… Pero algo dentro de mí me pedía otra cosa: Quería correr con mi niña, compartir mi amor por el deporte con ella. Que me mirase y mirarla mientras corríamos juntas; hablarla, hacerla reír, disfrutar de cada momento, porque crecen tan deprisa…Así que en cuanto Valeria tuvo los meses adecuados para ir en silla de paseo, empecé a rodar con ella montada en un carrito apto para correr.

Valeria y yo estuvimos entrenando juntas a diario hasta que llegó Gabriel. Y cuando él tuvo también edad para correr con mamá fue cuando hubo que pensar en cómo hacer ahora… Mi sorpresa fue encontrar un carrito gemelar diseñado para hacer deporte, apto desde los 6 meses hasta los 4 años aproximadamente. Así que no lo dudé dos veces: Vendí mi carrito de correr monoplaza y compré el gemelar.

La experiencia de correr con mis dos hijos fue doblemente maravillosa entonces y lo sigue siendo ahora cada día que salgo a entrenar con ellos.

Mi manera de entrenar ha cambiado mucho con respecto a cómo lo hacía años atrás, cuando entrenaba por conseguir una marca. Ahora eso es lo menos importante, aunque sigo siendo muy exigente conmigo misma cuando corro sin el carro.

Mis preferencias han cambiado con los años y la maternidad. Lo que más me gusta hacer cuando salgo de trabajar es pasar tiempo con mis hijos, jugar con ellos, ir al parque… ¿Y qué mejor manera de conocer parques nuevos que ir corriendo en busca de ellos con tus pequeños montados en el carrito? Ellos felices porque mamá les lleva a sitios chulos y tú no tienes que renunciar a hacer lo que más te gusta, como es en mi caso correr.

Además no necesitamos música, ni radio, ni Spotify, ¡No os imagináis la cantidad de canciones que podemos llegar a cantar juntos en nuestras “tiradas largas”! Hablamos, reímos, jugamos y a veces hasta se echan una cabezadita… En verano el carro es su mejor manera de conciliar el sueño: “Ocho de la tarde, baño, pijamita de verano, cena y al carrito; y después de una horita de rodaje llegan dormidos y listos para irse a la cama ”.

Es cierto que no todos los días puedo salir con el carro, sobre todo ahora que mis hijos ya van pesando demasiado. Por eso se me ocurrió que, antes de que fuesen más mayores y ya no pudiese utilizar el carrito, tenía que participar en una carrera con ellos.

Cada día que rodábamos largo me iba encontrando mejor (tiradas de 18-20 km) y fue entonces cuando pensé que quería correr mi primera media maratón con mis pequeños. Así tendría una anécdota que contarles cuando fuesen mayores: “Hijos, gracias a vosotros mamá se animó a correr media maratón y la primera que hizo, la hizo con y gracias a vosotros”. Y tres días antes de cerrar las inscripciones para la media maratón del Rock and roll me apunté. Iba a ser una experiencia inolvidable, lo presentía… Y lo fue, nuestra primera media maratón juntos en 1:31:51 disfrutando de las calles y el ambiente de Madrid… IMPRESIONANTE.

Al igual de impresionante que fue ver que nos habíamos quedado a 6 segundos del Récord Guinness femenino en esa distancia corriendo con un carrito y dos niños…Pues días antes de la prueba mi grupo de amigos de entrenamiento empezó a bromear al respecto tras colgar uno de ellos una noticia de una mamá que había batido otro récord corriendo con su bebé. Buscaron el récord de la modalidad que iba a disputar yo con mis hijos y vimos que estaba en 1:31:45. Pero como nunca había corrido esta distancia no sabía cómo de difícil podía ser correr en ese tiempo con mis dos “pitufos”.

Como la experiencia me gustó tanto y me pareció un tiempo asequible, ahora tenía otra idea que me rondaba la cabeza: ¿Por qué no intentar batir el récord? …

Muchos compañeros de entrenamiento y amigos me animaron a intentarlo; y me habían hablado muy bien de la media maratón de la Maratón de Laredo. Así que me puse manos a la obra: Contacté con Raúl Fuica (organizador de la prueba) quién se brindó a ayudarme en todo lo posible para que intentásemos cumplir nuestro sueño (habló con los jueces y el resto de la organización para que estuviesen informados de que iba a correr con el carro, nos puso una bici de testigo para que nos acompañase durante el recorrido y grabase nuestra carrera; pidió a los fotógrafos que tomasen fotos nuestras en competición para aportarlas también como pruebas para solicitar el récord posteriormente, etc…).

 La experiencia de correr esta segunda media maratón junto a mis hijos fue aún más maravillosa que la primera. Habíamos entrenado más específicamente para ello y nuestro objetivo era dejar el crono por debajo de 1:30:00.

Llegamos a Laredo con confianza por haber entrenado bien, pero con la presión de no decepcionar a todos aquellos que llevaban más de un mes apoyándonos y confiando en que íbamos a lograr nuestro objetivo…Teníamos que hacerlo por ellos también, no sólo por batir un récord. Así que desde la salida hasta la meta dimos lo mejor de nosotros mismos. Valeria y Gabriel se portaron fenomenal: Durmieron, cantaron, rieron y me animaron tocando sus bocinas en los últimos kilómetros para darme la fuerza necesaria para llegar a la meta “congelando” el crono en 1:28:28…

Tengo que agradecer una vez más a toda la organización de la Maratón de Laredo el trato tan cariñoso y cercano que recibimos toda mi familia y amigos que nos acompañaron hasta allí; al igual que la gente de la ciudad que nos animaban en cada zancada que dábamos… Los últimos 200 metros de la prueba fueron los más emocionantes que he vivido en una carrera hasta el momento y probablemente lo seguirán siendo el resto de mis días… De todo corazón GRACIAS LAREDO.

Gracias a mi Club Corredores, a mis amigos y compañeros de entrenamiento porque me hicisteis creer que podía hacerlo y lo hicimos. Y gracias a la mujer mas importante de mi vida, mi madre, que me enseñó desde niña a no rendirme nunca y a perseguir mis sueños por imposibles que parezcan. Mi madre es una mujer de 70 años que lleva 25 “compitiendo” en una de las pruebas más duras de la vida: Intentando vencer al Cáncer. Un ejemplo de fortaleza y lucha para mí; mi super heroína de carne y hueso. Ella no pudo acompañarnos hasta Laredo, pero estuvo en mi mente a cada momento, seguramente mandándome toda su energía positiva desde la distancia.

El día de mañana cuando mis niños sean mayores espero rememoremos esta bonita experiencia juntos y así nunca olviden que mi amor infinito por ellos me llevó a hacer esta “locura” de batir un récord del mundo juntos. Porque si no les hubiese tenido nunca me hubiese planteado correr con ellos en el carrito casi a diario; nunca hubiese encontrado la motivación suficiente para empezar a correr de nuevo por un objetivo…

Sé que ya es complicado que vuelva a correr en las marcas que tenía antes de ser mamá (además fue una lesión de isquiotibiales la que me apartó del alto rendimiento en 2010). Pero gracias a mis hijos he vuelto a retomar el deporte que tanto me gusta con la misma ilusión o incluso más que cuando lo practicaba antes. Ahora mi mayor reto es transmitirles los valores que el deporte me regala cada día; y qué mejor manera de hacerlo que entrenando juntos… Los tres formamos un gran equipo.

Si algo me ha enseñado la vida y este deporte es que hay que ser feliz con aquello que haces. Y nunca debes renunciar a hacer aquello que te hace feliz… Así que si en algún momento de tu vida encuentras dificultad para seguir haciendo lo que te gusta, no renuncies a ello… Igual sólo hay que encontrar el modo de hacerlo de manera distinta 😉

Puedes seguirla en Instagram : @beatrizmorillo

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